Sexo y vida en pareja

Recupera la intimidad con tu pareja

Sin miedo al sexo

 

Cuando se trata de sexo y ostomía, es importante que te sientas cómodo con tu pareja. Hablar y fomentar la confianza son las claves para establecer una relación sexual satisfactoria después de la cirugía.

No tengas miedo de abrirte y reconocer cómo te sientes, compartirlo te ayudará a tu recuperación. Ten en cuenta que es probable que necesites una etapa de adaptación. Esta será más o menos complicada dependiendo de tu actitud y de la situación en la que te encuentres. Pese a esta etapa de adaptación, verás que poco a poco volverás a retomar todos los aspectos de tu vida, incluido tu vida sexual.

El sexo y la intimidad son aspectos muy importantes y de plenitud en la vida que deben continuar tras una cirugía de ostomía. Sin agobios y dándote el tiempo que necesites, debes volver a disfrutar del placer del contacto  físico y del erotismo. No te condiciones ni te sometas a presión extra por la ostomía; como en otros aspectos de tu vida, tú has de decidir también en tus relaciones de pareja.

 

El sexo en la persona ostomizadoALGUNOS CONSEJOS:

  • Ten en cuenta que las primeras relaciones después de la ostomía seguramente no sean perfectas.

    • Comunicación. Tanto si tienes pareja estable como esporádica, es muy importante que habléis de tus preocupaciones y las suyas con sinceridad, os ayudará a relajaros.
  • Convierte tus debilidades en fortalezas. Erotiza tu nuevo cuerpo, tus cicatrices, incluso tu bolsa. Busca nuevos estímulos que te ayuden a mantener vivo el erotismo. Siente todo tu cuerpo como un instrumento erótico no solo los órganos genitales. La piel es el mayor órgano para dar y recibir placer.

Llevar una bolsa no significa no ser sexy ni atractivo

  • Juegos eróticos. Potencia los masajes, el baile, los juguetes, utiliza la fantasía y prueba nuevas posturas a medida que cojas confianza.
  • Prepararte para el encuentro sexual puede ayudarte a tener más seguridad y sentirte más relajado.
  • Vaciar la bolsa. Vacía la bolsa antes de tener relaciones sexuales. Asegúrate que está limpia y bien adherida a la piel. Si puedes anticiparte, es mejor no haber comido alimentos que puedan favorecer los gases. Si te da más confianza, anímate a usar desodorantes específicos para bolsas de ostomía.
  • Bolsas de menor tamaño. La bolsa puede verse como un estorbo durante las relaciones sexuales. Puede resultar práctico utilizar bolsas de un tamaño más pequeño de lo habitual.
  • Accesorios. Utiliza accesorios para tus bolsas que te ayuden a cubrirlas y mantenerlas fijas para evitar movimientos y fugas. El Ostomylove es una buena opción si buscas sentirte seguro y confiado durante la relación.
  • Prendas eróticas. Algunas prendas pueden resultar muy sexys y atractivas. Juega con ellas como si fuera ropa interior.

Posturas

Si te sientes más débil de lo normal prueba posturas que te faciliten el encuentro. Recostado de lado, ya sea frente a frente o la mujer de espaldas al hombre (“la cucharita”) son posturas que te resultarán muy cómodas cuando no estés al cien por cien.

Intenta recostarte del lado donde esté la ostomía para que la bolsa quede apoyada hacia abajo y no sea un obstáculo.

Es aconsejable que evites posturas en las que la bolsa quede oprimida.

Usar cojines o almohadas puede ayudarte a encontrar posturas más cómodas.

Si eres mujer, utiliza lubricante en caso de sequedad o molestias. Suele ser muy común la sequedad vaginal en el caso de las urostomías.

*Hay personas ostomizadas que preguntan si pueden utilizar el estoma con fines eróticos y si es posible introducir el dedo o el pene. Recomendamos no introducir ningún tipo de objeto en el estoma por el posible riesgo de lesionarlo.

¿Con qué problemas puedes encontrarte

al practicar sexo tras una ostomía?

La cirugía que deriva en una ostomía puede afectar a los nervios y vasos sanguíneos que controlan la función de los órganos sexuales. Como consecuencia puede provocar secuelas que condicionen un cambio en el funcionamiento sexual durante un periodo de tiempo de duración variable. Según el tipo de ostomía practicado habrá mayor o menor afectación.

Colostomía
El efecto sobre las funciones sexuales puede ser muy variado. La amputación abdomino-perineal puede ocasionar disfunción eréctil en los hombres (entre el 50% y 100%), porque el recto extirpado está muy cercano a los nervios que regulan el funcionamiento genital. Sin embargo, si la intervención elimina partes más altas del colon, no suele haber disfunción sexual de origen orgánico.

Ileostomía
No es frecuente la disfunción en estos casos. Por lo general, la disfunción sexual que se aprecia en estos casos suele tener origen psicológico.

Urostomía
La extirpación radical de la vejiga para instaurar una urostomía produce lesiones irremediables que causan disfunción eréctil en el hombre al cortar las vías nerviosas que regulan la erección y la eyaculación. En la mujer, esta cirugía suele causar falta de lubricación de la pared vaginal y una sensación dolorosa durante el coito.

Disminución del deseo sexual en el paciente ostomizadoDisminución del deseo sexual

 

El deseo sexual después de una ostomía es natural que desaparezca temporalmente. Durante la recuperación física y emocional posterior a la cirugía es normal que no haya respuesta sexual al estímulo erótico. Puede ser efecto de la cirugía, del tratamiento de quimioterapia o radioterapia, e incluso estar motivado por el estrés del proceso. No hay que olvidar que el deseo está íntimamente ligado con la mayor o menor salud mental que experimenta la persona en un determinado momento.

  

Mujer ostomizada y sexualidad

A veces puede suceder que los nervios del clítoris, sensible a los estímulos sexuales, queden afectados tras la cirugía, por lo que puede disminuir la sensibilidad. En este caso, la mujer necesitará más tiempo para alcanzar el orgasmo.

A veces, la zona de la vagina puede tener hipersensiblidad y hasta el mínimo roce cause dolor. En estos casos, utilizar un gel con anestésico (de venta en farmacias) puede ayudar a disminuir el dolor. Hay que tener en cuenta que la mujer también puede obtener placer sexual si se le estimulan otras zonas distintas al clítoris.

La estimulación táctil del llamado “punto G” produce una sensación parecida, aunque menos intensa a la estimulación del clítoris. Encontramos el “punto G” estimulando el  nervio pudendo interno, situado entre 3 y 5 cm  en el interior de la vagina (con la vejiga medio llena se localiza fácilmente con un poco de entrenamiento).

Hombre ostomizado y sexualidad

La cirugía puede lesionar los nervios de la pelvis que llevan el impulso nervioso desde el cerebro al pene o los vasos que llevan la sangre necesaria para la erección. Como consecuencia, la erección puede perder rigidez o incluso desaparecer.

Cuando el pene no tiene suficiente rigidez como para llevar a cabo una penetración satisfactoria, se habla de impotencia o disfunción eréctil.

Aunque la disfunción eréctil tiene un carácter orgánico, puede provocar un grave conflicto psicológico como: sentimientos de falta de autoestima, depresión, miedo o rechazo al contacto físico y sexual. Todo ello se agudiza por el mensaje socio-cultural y los mitos sobre “lo que se espera” del hombre, con lo que contribuye a su aislamiento en un momento en que lo que más necesita es apoyo, cariño y seguridad.

Dependiendo de la intervención, la disfunción eréctil puede ser transitoria, por lo que la erección se irá recuperando poco a poco, o puede ser definitiva. En cada caso es importante mantener un seguimiento con el profesional sanitario adecuado.

Falta de eyaculación
Cuando la cirugía extirpa la próstata y las vesículas seminales, el semen no puede salir al exterior y, aunque los espermatozoides siguen madurando en los testículos, se reabsorben ante la imposibilidad de expulsión. Esta alteración, también llamada “orgasmo seco”, no resulta perjudicial para el hombre en ningún sentido, y en la mayoría no reduce la sensación de orgasmo, aunque psicológicamente puede ser difícil de aceptar. En ese caso es importante desdramatizar el tema permaneciendo abierto a las sensaciones distintas que se producen y contar con el apoyo de la pareja.

Sexo anal

El cierre del ano será un impedimento para la práctica del sexo anal, por lo que deberás investigar y poner en práctica otros métodos alternativos para obtener placer sexual. Si eres homosexual y llevas una ostomía tendrás las mismas preocupaciones e inquietudes que cualquier heterosexual. Quizás la única diferencia es la práctica del sexo anal, que aunque no es exclusiva del sexo entre dos hombres, sí se practica con mayor asiduidad que en las relaciones heterosexuales.

 

Si tienes más dudas sobre sexualidad y tu ostomía, consulta con tu estomaterapeuta y/o tu médico.